Vimbio Corp asume el control total de su responsabilidad ambiental y se convierte en SIRAP
Vimbio Corp ha dado un paso relevante en su estrategia de sostenibilidad y cumplimiento normativo al convertirse en Sistema Individual de Responsabilidad Ampliada del Productor (SIRAP). La compañía, con sede en Santiago de Compostela, deja así de estar adherida a un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP), el sistema agrupado más habitual entre productores, para asumir de forma directa la gestión de los residuos derivados de los productos que pone en el mercado.
La decisión, efectiva desde el 1 de enero de 2026, sitúa a Vimbio Corp. en una posición poco habitual dentro de su sector y refuerza su voluntad de liderar, desde dentro, los procesos vinculados a la economía circular, la trazabilidad de los residuos y la responsabilidad ambiental.
Contexto regulatorio exigente
La transición de Vimbio Corp. se produce en un momento clave para las empresas productoras en España. La entrada en vigor de la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, y del Real Decreto 1055/2022 sobre envases y residuos de envases, ha endurecido las obligaciones vinculadas a la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP).
Este marco normativo establece que las empresas deben hacerse cargo, no solo de la fabricación y comercialización de sus productos, sino también de su gestión cuando estos se convierten en residuos. Para cumplir con esta exigencia, la mayoría de productores opta por adherirse a un SCRAP, un sistema colectivo que centraliza la gestión en nombre de múltiples empresas.
Vimbio Corp. había seguido hasta ahora este modelo, habitual en el mercado. Sin embargo, el crecimiento de la corporación, la diversificación de su actividad y su gestión en sostenibilidad han llevado a la compañía a dar un paso más y avanzar hacia un modelo más personalizado.
De SCRAP a SIRAP
A diferencia de los sistemas colectivos, un SIRAP permite a una empresa gestionar de forma individual todas las obligaciones derivadas de la responsabilidad ampliada del productor. Esto implica diseñar su propio sistema de recogida, tratamiento y valorización de residuos, así como asumir directamente la trazabilidad, el control documental y el cumplimiento de los objetivos legales.
Según el equipo directivo, el cambio responde a la necesidad de alinear la gestión de residuos con la realidad operativa y tecnológica de Vimbio Corp. evitando soluciones genéricas que no siempre se ajustan a la complejidad de sus productos y envases.
“Convertirse en SIRAP nos permite tener una visión completa del ciclo de vida de nuestros productos y actuar con mayor precisión”, explican desde la corporación. “No se trata solo de cumplir la normativa, sino de hacerlo de la forma más eficiente y coherente con nuestros valores”.
Más control, más transparencia y mayor capacidad de decisión
Uno de los principales motivos que ha llevado a Vimbio Corp. a apostar por un sistema individual es el mayor control que ofrece frente a los modelos colectivos. En un SCRAP, las decisiones se toman de forma conjunta y los flujos de residuos se gestionan de manera agregada, lo que puede diluir la visibilidad real del impacto de cada empresa.
Con un SIRAP, la corporación puede supervisar directamente cada fase del proceso, desde la declaración de envases hasta la relación con los gestores autorizados, las auditorías y el reporte ambiental. Este nivel de detalle resulta especialmente relevante en un contexto en el que la sostenibilidad ya no es solo una cuestión reputacional, sino un factor clave para clientes, inversores y administraciones públicas.
Además, el modelo individual facilita una mayor transparencia, tanto interna como externa, al permitir datos más precisos y verificables sobre la gestión de residuos y los resultados obtenidos.
Un sistema adaptado
La actividad de Vimbio Corp. abarca distintas líneas de negocio vinculadas a la tecnología, la iluminación eficiente y las soluciones innovadoras, lo que se traduce en flujos de residuos diversos y específicos. Frente a los modelos colectivos, que tienden a aplicar esquemas homogéneos, el SIRAP permite diseñar una gestión ajustada a estas particularidades.
Este enfoque personalizado abre la puerta a mejoras en eficiencia, optimización de costes a medio y largo plazo y una mejor integración de criterios de ecodiseño y circularidad en las fases iniciales del desarrollo de producto.
Una oportunidad para reforzar el posicionamiento sostenible
Más allá del cumplimiento legal, la conversión en SIRAP supone para Vimbio Corp. una oportunidad estratégica de diferenciación. En un mercado cada vez más exigente con las credenciales ambientales de las empresas, asumir de forma directa la responsabilidad ampliada del productor refuerza la voluntad corporativa con hechos medibles.
La iniciativa se alinea con los compromisos de la corporación en materia de sostenibilidad, economía circular y responsabilidad social, y demuestra que la empresa no se limita a cumplir la norma, sino que busca anticiparse y mejorarla.
Hoja de ruta
Con este paso, Vimbio Corp. consolida una hoja de ruta orientada a la autonomía, la innovación y la mejora continua en materia ambiental. La adopción del modelo SIRAP no solo responde a una obligación normativa, sino que refleja una visión de largo plazo en la que la gestión responsable de los recursos forma parte esencial de la estrategia empresarial.
En un contexto en el que la sostenibilidad ya no es opcional, sino estructural, Vimbio Corp. apuesta por asumir el liderazgo desde dentro y convertir la responsabilidad ampliada del productor en una palanca de valor para el futuro.